Parte I: Reserva fraccionaria y Constitución uruguaya

El sistema de depósito con reserva fraccionaria vulnera los principios constitucionales de propiedad, igualdad ante la ley y libertad contractual. Desde la Escuela Austríaca y la constitución uruguaya, este artículo analiza el caso uruguayo, su historia monetaria y la necesidad de una reforma profunda hacia la banca libre con encaje del 100 %

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SERIE: DESNACIONALIZACIÓN DE LA BANCA, vuelta del dinero a la población

Este trabajo forma parte de una serie dedicada a sentar las bases de una propuesta de reforma monetaria en nuestro país, orientada a devolver el dinero a la población, limitar el monopolio estatal y eliminar la inflación en Uruguay.

La siguiente entrega de la serie refiere al origen, funciones y la importancia de que el dinero sea privado: Origen e importancia del dinero privado

Incompatibilidad jurídica y económica de la reserva fraccionaria

El sistema financiero uruguayo, como todos hoy, opera bajo un régimen de depósito bancario con reserva fraccionaria.

Actualmente, por normativa del Banco Central del Uruguay (BCU), los bancos deben mantener un 15 % de los depósitos a la vista como encaje en efectivo, destinado a hacer frente a los retiros de los depositantes.

Los bancos utilizan el 85 % restante de los depósitos con plazos menores a 30 días para otorgar créditos; este mecanismo es lo que se conoce como creación secundaria de dinero o dinero bancario.

Aunque esta práctica suele presentarse como necesidad técnica del sistema financiero moderno, desde la teoría económica austríaca y una lectura rigurosa de la Constitución uruguaya, surgen profundas incompatibilidades jurídicas e institucionales.

La intermediación financiera sana, razón de ser del sistema y condición necesaria para asignar los recursos a su mejor uso en el tiempo, exige que los bancos otorguen créditos sólo de los préstamos recibidos (depósitos a plazo) y nunca con dinero recibido en custodia.

Que el dinero depositado a la vista se “confunda” con el dinero prestado a plazo, otorgando una misma propiedad a dos o más personas para disponer del mismo recurso, no es solo un problema económico: es un problema institucional, jurídico y moral.

Un sistema que necesita privilegios legales, un prestamista de última instancia como el Banco Central y expansión monetaria sistemática para sobrevivir entra en tensión directa con los principios constitucionales de propiedad, igualdad ante la ley y libertad contractual.

Depósito bancario y derecho de propiedad

En la actividad bancaria actual se solapan, por privilegio legal, dos contratos de naturaleza jurídica distinta: el contrato de depósito irregular de dinero y el contrato de préstamo o mutuo, comúnmente denominado depósito a plazo.

En el contrato de depósito, la causa es la custodia, no existe plazo y el depositario se compromete a mantener la disponibilidad permanente del dinero, es decir, a la vista.

Dado que el dinero es un bien fungible, se trata de un depósito irregular, lo que implica que no deben devolverse las mismas unidades físicas, sino una cantidad equivalente, menos el precio por la custodia.

El depósito a plazo, en cambio, es un préstamo: se intercambian bienes presentes por bienes futuros. El prestamista transfiere la disponibilidad del dinero y la pierde hasta el vencimiento del plazo.

Mientras que el prestatario adquiere el derecho a disponer de esos fondos de inmediato; el interés pactado es el precio por esa anticipación.

Con la figura del depósito irregular de dinero con reserva fraccionaria, se produce una doble disponibilidad sobre los depósitos a la vista: tanto el depositante como el banco pueden utilizar el mismo dinero.

Esto constituye una violación del principio tradicional del derecho.

Históricamente, este uso fue considerado un fraude, y los primeros banqueros que actuaban de este modo lo hacían con secretismo y eran severamente castigados cuando no podían devolver los fondos custodiados.

Con el tiempo, este comportamiento pasó de ser delito a convertirse en privilegio legal, concedido por los gobernantes que fueron, y siguen siendo los principales beneficiarios del crédito creado artificialmente.

Breve historia: mesas de cambio a banca estatal

Aunque existen antecedentes en la antigua Grecia y Roma, las primeras crisis económicas generalizadas provocadas por el uso del encaje fraccionario se manifestaron en las ciudades comerciales del Renacimiento, como la producida tras la quiebra de la banca de Florencia, en el siglo XIV.

Uno de los primeros casos en que esta aberración jurídica fue establecida abiertamente por ley fue con la Taula de Canvi de Barcelona, que utilizando los depósitos para pedir créditos y financiar gastos municipales, suspendió pagos en 1468.

La primera emisión estatal de billetes sin respaldo total en metálico, fue protagonizada por el Banco de Estocolmo, estatizado por la corona sueca en 1668.

Un poco más tarde, en 1694, se fundó el Banco de Inglaterra, que suspendió pagos en metálico en 1797, consolidando el curso forzoso. En Francia, el Banco General pasó a ser Banco Real en 1718, replicando el mismo esquema.

Banca libre a monopolio estatal del dinero en Uruguay

Banco Londes y Río de la Plata Billete de 20 pesos, emitido en Montevideo el 1° de enero de 1872.
Billete de 20 pesos, emitido en Montevideo el 1° de enero de 1872. Convertible a 2 doblones de oro

En los orígenes de la República, circulaban billetes del Banco Nación de Buenos Aires y monedas de cobre portuguesas, que rápidamente fueron rechazadas por la población debido a su rápida pérdida de valor.

Las primeras instituciones locales surgieron como casas de cambio y crédito, que luego, por decreto legislativo, pasaron a ser autorizadas a funcionar como bancos de emisión.

Un ejemplo temprano fue la Sociedad de Cambios de Montevideo, fundada en 1855 por el Barón de Mauá, y que en 1857 pasó a ser el Banco Mauá & Cía.

En la segunda mitad del siglo XIX, Uruguay operó bajo un sistema de banca libre, con bancos privados que emitían sus propios billetes plenamente convertibles en oro.

Un ejemplo emblemático es el billete del Banco de Londres y Río de la Plata que prometía pagar “a la vista y al portador dos doblones de oro sellados”.

Fue la época del peso oro uruguayo, al que le dediqué el artículo “El peso oro uruguayo y la Suiza de América”, y el tema principal del discurso inaugural de la sede central de La Libertad Avanza: “La Suiza de América”, en Montevideo.

El período por el que Uruguay fue conocido también como la California del Sur, un prestigio logrado en esas últimas décadas del siglo XIX que, según historiadores citados por Ramón Díaz, ese desarrollo alcanzado se debió al comercio y banca libres.

Bancos oristas y cursistas

El Banco de Londres y Río de la Plata, como otros bancos de capital extranjero, integraba el grupo de los oristas, caracterizados por respetar el principio del depósito y la convertibilidad plena de sus billetes.

Nunca se acogieron a los decretos de inconvertibilidad dictados para sostener artificialmente a bancos inviables cercanos al poder político.

En contraste, los bancos de capital mayoritariamente nacional, conocidos como cursistas, defensores del curso legal forzoso sin respaldo metálico, fueron los principales proveedores de crédito al Estado.

Su reiterada tendencia a exceder los límites legales de la emisión, los llevaba a quebrar cuando el público exigía la conversión de billetes en oro, lo que motivó frecuentes decretos de inconvertibilidad como mecanismo de rescate.

Por esa incapacidad de sostenerse por sí mismos, y necesitando un financista que no colapsara periódicamente como lo hacían los bancos “amigos”, el gobierno avanzó hacia la creación de un banco estatal, consolidando el monopolio del dinero.

BROU y monopolio del mercado del dinero

Es el origen del endeudamiento público moderno, financiado con emisión y expansión crediticia, que no fue cancelado conforme a las reglas contractuales originales, trasladando el costo a la población vía inflación y pérdida de poder adquisitivo.

Este esquema de privilegios marcó el comienzo del abandono progresivo de la banca libre en Uruguay.

El proceso se consolidó en 1896 con la creación del Banco de la República Oriental del Uruguay, primer banco estatal del país, estableciendo de hecho un monopolio sobre el mercado del dinero.

Dicho monopolio se volvió plenamente efectivo en 1907, cuando caducó el último permiso de emisión privada, correspondiente al Banco Italiano del Uruguay, clausurando definitivamente el régimen de competencia monetaria.

Derechos de propiedad (art. 7 y 32)

Constitución uruguaya de 1967

La Constitución protege expresamente el derecho de propiedad en los artículos 7 y 32. Sin embargo, el sistema bancario moderno se aparta del concepto jurídico clásico de depósito, utilizando el dinero en custodia para expandir el crédito.

Ludwig von Mises advierte que este sistema no puede sostenerse en un mercado libre: “La banca con reserva fraccionaria no podría existir sin el apoyo del Estado. Depende de privilegios legales y de la intervención gubernamental para evitar su colapso.”

En un depósito genuino, el bien debe permanecer íntegramente disponible para su propietario.

La reserva fraccionaria introduce una contradicción jurídica fundamental: dos agentes adquieren derechos simultáneos sobre el mismo dinero, el depositante y el prestatario.

Esta duplicación de títulos no es una sutileza técnica, sino una violación del principio de propiedad.

Desigualdad ante la ley, el privilegio bancario

El artículo 8 de la Constitución consagra la igualdad ante la ley. Sin embargo, el sistema financiero opera bajo un régimen de privilegio jurídico estructural.

Los bancos prometen disponibilidad de fondos que no conservan, pero si un particular ofreciera el mismo bien a dos personas cometería fraude. El banco lo hace legalmente y con protección estatal.

Rothbard lo sintetiza de forma contundente: “La banca con reserva fraccionaria es una forma institucionalizada de fraude, legalizada y protegida por el Estado.”

Esta asimetría jurídica desnaturaliza el principio de igualdad y transforma al sistema financiero en un cartel regulado, no en un mercado competitivo.

Libertad contractual (art. 36) y monopolio monetario

El art. 36 de la Constitución garantiza la libertad de industria y comercio, pero el régimen monetario vigente impide la libre competencia bancaria y monetaria.

La prohibición efectiva de la banca libre, de la competencia monetaria y de los contratos de depósito con encaje del 100 %, restringe la libertad de industria y comercio.

Jesús Huerta de Soto demuestra que la reserva fraccionaria no surge del mercado, sino de la corrupción progresiva del derecho: “La banca con reserva fraccionaria no es una institución espontánea del mercado, sino el resultado de una sistemática violación de los principios jurídicos del depósito, promovida por el poder político.”

Sin monopolio monetario y sin respaldo estatal, la reserva fraccionaria sería rápidamente disciplinada o eliminada por el mercado.

Efectos económicos de la violación del principio tradicional del derecho

La violación del principio tradicional del derecho en relación al depósito irregular de dinero con reserva fraccionaria produce los siguientes efectos nocivos en la economía:

  • Distorsión de la estructura productiva
  • Ciclos recurrentes de auge y recesión
  • Fomento de malas inversiones generalizadas
  • Desempleo masivo
  • Sistema financiero privilegiado crónicamente inestable

Estos efectos van a desarrollarse en artículos posteriores, junto con el análisis del origen del dinero, la creacion actual del mismo, de la inflación como consecuencia directa de este esquema y el procedimiento para desnacionalizar la banca en Uruguay.

Conclusión

La reserva fraccionaria no contradice explícitamente la letra de la Constitución uruguaya, pero sí vulnera sus principios fundamentales.

Para sostenerse, requiere relativizar el derecho de propiedad, suspender la igualdad ante la ley, restringir la libertad contractual y legitimar una forma de expropiación indirecta mediante la inflación.

Para los exponentes más destacados de la Escuela Austríaca de economía, la solución no es una mejor regulación, es una reforma institucional profunda: banca libre con encaje del 100 %, competencia monetaria y eliminación de los privilegios legales.

El Banco Central no es un inevitable resultado evolutivo de la economía de libre mercado, es el resultado de la presión de un momento histórico del Estado para protegerse con un prestamista de última instancia.

Como concluye Huerta de Soto: “Mientras no se restablezca el principio jurídico del depósito y no se elimine la reserva fraccionaria, las crisis financieras seguirán siendo inevitables.”

El conflicto entre reserva fraccionaria y Constitución es una disputa entre derechos individuales y poder político, que solo puede resolverse devolviendo el dinero a la sociedad.

Referencias

Contrato de depósito irregular de dinero:

En el contrato de depósito “regular” el bien a custodiar es el mismo entregado al dueño cuando aquel solicita su restitución previo pago por el servicio de la custodia. En el caso del dinero el calificativo de “irregular” es por su carácter fungible (bienes que pueden ser sustituidos), la obligación de restituir es la de otro bien de la misma cuantía y calidad, no exactamente los mismos billetes y monedas depositados e ingresados de forma indistinguible en la caja del banco.

Circular BCU encaje 15% en depósitos a la vista: https://www.bcu.gub.uy/Circulares/seggci2490.pdf

Constitución de la República: https://www.impo.com.uy/bases/constitucion/1967-1967  

Bibliografía

Díaz, Ramón. (2020). Historia Económica de Uruguay. (3ª ed.) Montevideo

Huerta de Soto, J. (2006). Dinero, crédito bancario y ciclos económicos (4ª ed.). Madrid: Unión Editorial.

Mises, L. von. (1949). Human Action: A Treatise on Economics. New Haven: Yale University Press.

Mises, L. von. (1953). The Theory of Money and Credit. New Haven: Yale University Press.

Rothbard, M. N. (1963). What Has Government Done to Our Money? Auburn, AL: Ludwig von Mises Institute.

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7 comentarios

  1. Excelente artículo académico que demuestra de manera clara la capacidad profesional y técnica del Sr. Gonzalo Nova. Nos sitúa en una temática compleja que en sus palabras se hace claramente comprensible y hace reflexionar de manera crítica a quien se interesa por un tema tan delicado como “La desnacionalización de la banca”. Una sólida argumentación bibliográfica que sustenta su posición.

  2. El tema es que cuando no hay una crisis bancaria y financiera a la vista, no parece urgente hacerlo, pero cuando se viene la misma ya es tarde para realizarlo.

    Recordar 1982 y 2002; están muy cercanos aun, y recordar sus efectos: fueron catastróficos….

    • Gracias por el comentario. Exactamente es porque los gobiernos inyectan crédito y el problema se vuelve peor.
      En futuras entregas explico como se produce el proceso que da lugar al boom primero y luego a la crisis, que se inicia tras incremento artificial del crédito no respaldado en aumento de ahorro voluntario.
      Los políticos generan un auge que no se puede sostener y que siempre la economía ajusta con crisis generalizada, cuando comienzan a verse los efectos negativos los gobiernos con mas credito retardan el proceso de ajuste y la crisis al final se vuelve más profunda y duradera, el proceso de depuración de las malas inversiones se posterga.

  3. Excelente articulo, Profesor Nova. No solo logra explicar la ineficacia del encaje fraccionario a efectos económico , si no que revela el morboso interés estatista que de fondo fundamenta estas monstruosas practicas que solo favorecen la perdida de poder adquisitivo y el salvataje de bancos ineficientes.

  4. Toda una clase magistral!!!!!, leer sólidos artículos bien fundamentados, es un verdadero lujo. En Uruguay me gusta leer a Gonzalo Nova, en Chile sigo a Axel Kaiser, con ellos aprendo y me ilusiono…. VLLC !!!!!!

  5. Interesantísimo articulo!
    Van comentarios y opinion basado en Mises Institute y un breve Analisis Morfologico Swicky:

    Qué implica un encaje del 100%?
    * Los bancos solo pueden custodiar depósitos.

    * No prestan el dinero de los depositantes.

    * El crédito no desaparece, pero ya no nace de los depósitos.

    * El Estado (o el banco central) recupera el control total de la emisión monetaria.

    Resultado:
    * Cero corridas bancarias
    * Mucha estabilidad financiera
    * Riesgo de escasez de crédito si no se compensa bien

    Cómo mejorar la economía bajo este sistema:
    A) Separar banca de pagos y banca de inversión
    Banca de pagos: encaje 100%, segura, sin riesgo.

    Banca de inversión/crédito:

    Presta solo dinero de:

    * Fondos de inversión

    * Bonos

    * Capital propio

    * Ahorros a plazo explícitamente invertidos

    El riesgo existe, pero es voluntario y transparente.

    Esto evita crisis sistémicas y asigna mejor el riesgo.

    B) Crédito productivo canalizado por el Estado
    Como los bancos no crean dinero, el Estado puede:

    * Emitir dinero solo para inversión productiva, no gasto corriente:

    * Infraestructura

    * Tecnología

    * Energía

    * Vivienda

    * PYMEs

    Uso hipotetico de bancos públicos o agencias de desarrollo.

    Clave:
    Emisión ligada al crecimiento real, no al déficit político.
    C) Mercado de capitales fuerte (MUY importante)
    Sin banca fraccionaria necesitaremos:

    * Bonos corporativos accesibles

    * Fondos de inversión simples

    * Capital de riesgo

    * Plataformas de financiamiento colectivo

    El ahorro va directo a inversión, sin intermediación opaca.

    D) Política fiscal disciplinada
    Con encaje 100%:

    El déficit financiado con emisión se vuelve muy visible.

    Por eso necesitaremos:

    * Reglas fiscales claras

    * Presupuesto basado en resultados

    Menos subsidios improductivos, más inversión real

    E) Incentivos al ahorro y a la productividad
    Beneficios fiscales al ahorro a largo plazo

    * Impuestos bajos a reinversión de utilidades

    * Menos impuestos al trabajo formal

    * Más competencia y menos regulaciones inútiles

    Ventajas macroeconómicas del sistema
    * Inflación estructuralmente más baja
    *Crisis bancarias casi imposibles
    * El crédito va a proyectos más rentables
    * Menos burbujas financieras
    * Más transparencia monetaria

    El gran riesgo morfologico
    Riesgo: Falta de crédito y menor crecimiento
    Solución probable:

    * Estado emisor responsable

    * Mercado de capitales profundo

    * Instituciones sólidas

    Resumen
    (Con encaje del 100%:)

    La economía no se impulsa con deuda bancaria, sino con ahorro real, inversión directa y emisión responsable.

    Es un sistema más lento, pero mucho más estable.

    Funcionaria en Uruguay?
    En mi opinión sí, podría funcionar en Uruguay, pero solo con una transición muy bien diseñada.

    Por qué Uruguay sí tiene condiciones favorables?
    Uruguay es de los pocos países de la región donde este esquema no suena a ciencia ficción.

    1) Instituciones relativamente sólidas
    Banco Central con credibilidad

    Sistema financiero chico pero bien regulado

    Respeto razonable por contratos

    Baja dolarización “caótica” comparado con otros vecinos

    El encaje 100% requiere confianza, y Uruguay tiene más que el promedio regional.

    2) Sistema bancario pequeño (esto ayuda)
    El crédito bancario en Uruguay es bajo respecto al PBI

    Mucha gente ya opera:

    con ahorro propio

    con financiamiento externo

    o con capital propio

    El “shock crediticio” sería menor que en países más bancarizados.

    3) Estado relativamente ordenado
    No suele monetizar déficits de forma descontrolada

    Tiene acceso a mercados internacionales

    Puede financiar inversión sin recurrir a emisión salvaje

    Esto es clave, porque con encaje 100%:

    Si el Estado es irresponsable… el sistema fracasa.

    Los problemas concretos en Uruguay:

    1) Mercado de capitales débil
    Este es el talón de Aquiles:

    Pocas opciones para financiar PYMEs

    Mercado bursátil chico

    Mucho ahorro va a inmuebles o al exterior

    Sin un mercado de capitales fuerte, el crédito “se seca”.

    2) Dolarización parcial
    Muchos depósitos están en dólares

    Encaje 100% en dólares implica:

    reservas enormes

    coordinación con política cambiaria

    Esto complica, pero no lo hace imposible.

    3) Cultura financiera conservadora
    Mucho ahorro “quieto”

    Poco apetito por riesgo

    Preferencia por ladrillo

    Con encaje 100%, necesitaremos canalizar ahorro hacia inversión, no solo guardarlo.

    Cómo podría implementarse en Uruguay?
    Paso 1: Sistema dual
    Cuentas a la vista → encaje 100%

    Depósitos a plazo/inversión → sin encaje, con riesgo explícito

    Esto reduce el impacto inicial.

    Paso 2: Banco de desarrollo fuerte
    Financiar:

    PYMEs

    exportaciones

    tecnología

    infraestructura

    Crédito productivo, no político

    Uruguay ya tiene base para esto, pero habría que profesionalizarlo más.

    Paso 3: Explosión del mercado de capitales
    Bonos PYME simples

    Fondos de inversión accesibles

    Incentivos fiscales al ahorro productivo

    Menos trabas regulatorias

    Sin esto, el sistema no camina.

    Paso 4: Regla monetaria estricta
    Emisión solo ligada a:

    crecimiento real

    productividad

    Transparencia total del BCU

    Resultado probable en Uruguay
    Corto plazo (1–3 años):

    Menos crédito

    Crecimiento más lento

    Mucha resistencia política

    Mediano/largo plazo:

    Inflación muy baja

    Sistema financiero ultra estable

    Menos crisis

    Crecimiento más sólido (aunque menos “rápido”)

    Conclusión:
    Uruguay sí podría implementar encaje 100%,
    pero solo como parte de una reforma estructural profunda.

    No es una bala de plata.
    Es cambiar velocidad por estabilidad

    Quién ganaría y quién perdería:
    Quiénes ganarían?
    1) Trabajadores formales (a mediano plazo)
    Por qué:

    Inflación más baja y estable

    Menor riesgo de crisis financieras

    Salarios reales más previsibles

    Resultado:

    Menos “serrucho” del poder adquisitivo

    Negociaciones salariales más reales, menos defensivas

    Ojo: el beneficio no seria inmediato.

    2) Ahorradores
    Depósitos 100% seguros

    Cero riesgo de corralitos

    Mejor planificación financiera

    En Uruguay, donde el ahorro es culturalmente importante, esto pesa mucho.

    3) Empresas grandes y exportadoras
    Acceso a:

    financiamiento externo

    bonos

    capital propio

    Menos volatilidad macro

    Tipo de cambio más predecible

    Obs.: Ya hoy dependen poco del crédito bancario local.

    4) El Estado (si se porta bien)
    Recupera control monetario

    Menos rescates bancarios

    Menos crisis caras

    Pero solo gana si es disciplinado.

    Quiénes perderían?
    1) Bancos tradicionales
    Pierden el negocio de “crear dinero”

    Margen financiero mucho menor

    Tienen que reconvertirse a:

    custodia

    servicios

    banca de inversión

    Algunos desaparecerían o se fusionarían.

    2) Sectores dependientes del crédito barato
    Construcción especulativa

    Consumo financiado

    Actividades poco productivas

    Con encaje 100%:

    el crédito es más caro y selectivo.

    3) Políticos populistas
    No pueden financiar gasto con inflación

    Menos discrecionalidad

    Más costo político de malas decisiones

    Impacto en salarios
    Corto plazo
    Menor creación de empleo

    Presión a la baja en salarios nominales

    Negociaciones más duras

    Mediano / largo plazo
    Inflación baja… salario real más estable

    Menos licuación silenciosa

    Productividad como base de aumentos

    Menos aumentos “de mentira”, más poder de compra real.

    Impacto en vivienda
    Corto plazo
    Menos crédito hipotecario

    Caída de precios reales (especialmente inversión especulativa)

    Menos desarrollos apalancados

    Largo plazo
    Vivienda más accesible

    Menos burbujas

    Más alquiler y ahorro previo

    Para Uruguay:
    baja el rol del inmueble como refugio financiero, y eso es sano.

    Impacto en PYMEs (el punto más delicado)
    Corto plazo
    Crédito bancario más escaso y caro

    Muchas PYMEs sufren

    Riesgo de cierre si no hay transición

    Cómo evitar que las PYMEs pierdan
    Si se hace bien:

    Banco de desarrollo potente

    Créditos productivos

    Tasas razonables

    Evaluación técnica, no política

    Mercado de capitales PYME

    Bonos simples

    Fondos productivos

    Garantías parciales del Estado

    3) Menos impuestos al trabajo

    Compensa menor crédito con mayor margen operativo

    Largo plazo
    Sobreviven las PYMEs más productivas

    Menos empresas zombis

    Más innovación

    Duro, pero más sano.

    Conclusión:
    El encaje 100% castiga el corto plazo,
    pero premia estabilidad, salarios reales y vivienda accesible.

    No es una reforma para ganar elecciones,
    es una reforma para no vivir en crisis

    Hay muy pocos casos históricos reales de países que hayan implementado un sistema con encaje legal del 100 % sobre todos los depósitos bancarios y sin intermediación crediticia fraccionaria. La mayoría de las veces han sido experimentos limitados, históricos o propuestos pero no adoptados.

    1) Ejemplos históricos tempranos — Bancos 100 % (no economías nacionales)
    Antes de los sistemas bancarios modernos hubo instituciones con encaje completo o muy alto, pero no países completos implementando este sistema en toda su economía:

    Banco de Ámsterdam (1609-1770s)
    Uno de los ejemplos más famosos de un banco con reservas completas.

    Funcionó como banco de depósito y pagos con 100 % de respaldo, pero con préstamos limitados y bajo control municipal.

    Otros bancos similares en Europa (siglo XVII)
    Bancos de depósito en:

    Middleburg (1616)

    Hamburgo (1619)

    Delft y Nuremberg (1621)

    Rotterdam (1635)

    Todos mantenían reserva completa para depósitos de clientes, aunque su entorno financiero no era un “sistema bancario nacional” moderno.

    Conclusión: estas instituciones eran importantes en su tiempo, pero no representan una economía completa con encaje 100 % aplicado a todas las actividades crediticias modernas.

    2) Propuestas modernas que no se implementaron
    A lo largo del siglo XX y XXI ha habido propuestas para aplicar encaje total al sistema bancario moderno, pero no se llevaron adelante a nivel de país:

    Iniciativa monetaria suiza (2018)
    Fue una consulta popular para prohibir a los bancos crear dinero y exigir plena reserva, inspirada en el llamado Chicago Plan.

    El electorado rechazó la iniciativa, por lo tanto no se aplicó.

    Plan Chicago (1930s)
    Fue una propuesta académica de economistas de la Universidad de Chicago para reformar el sistema bancario tras la Gran Depresión, con reserva al 100 %.

    Nunca se implementó como política nacional en EE. UU.

    En ambos casos la idea fue debatida, pero no transformó el sistema financiero de ningún país desarrollado.

    3) Algunos casos “cercanos” pero no lo mismo
    China y encajes
    El Banco Central de China subió en 2017-2018 los requerimientos de reservas en algunas cuentas (especialmente de proveedores de servicios de pago), llevándolos a 100 % para ciertas instituciones, pero no para todo el sistema bancario nacional.

    Este caso es puntual y técnico, no equivale a una economía con encaje total aplicado a todos los depósitos del sistema bancario tradicional.

    4) Algún país implementó encaje al 100 % en toda su economía?
    Hasta ahora, no hay evidencia clara de ningún país moderno que haya adoptado un encaje bancario del 100 % aplicado a todos los depósitos y funciones bancarias como política permanente de sistema financiero.

    Lo más cercano han sido:

    Bancos específicos o históricos con respaldo completo
    Propuestas o iniciativas populares que no lograron implementarse

    Por qué no se ha implementado
    Estas son algunas razones por las cuales ningún país moderno ha adoptado encaje 100 % en toda la economía:

    Gran impacto en el crédito: reduciría fuertemente la capacidad de financiamiento por intermediación bancaria tradicional.

    Necesidad de reemplazar el crédito bancario con otras instituciones (mercado de capitales o bancos públicos).

    Fuerte oposición del sector financiero y político que pierde poder de creación monetaria.

    Complejidad en transición y riesgos de recesión si no se gestiona bien.

    En resumen
    Tipo de caso Implementado:
    Banco con reservas 100 % (institución aislada) Sí (histórico)

    País con sistema bancario completo al 100 %: No (ninguno claro)

    Propuestas/Referéndums: Sí, pero rechazadas o no aplicadas

    Requerimientos parciales de reservas muy altos: Sí, en casos limitados

    Por qué casi ningún país se anima, y qué modelos alternativos sí se animaron y funcionaron (al menos mejor que el promedio).

    1) Por qué ningún país se anima al encaje 100%?
    A) El shock inicial es políticamente tóxico
    Menos crédito

    Menor crecimiento al principio

    Quebrantos en sectores apalancados

    Costo inmediato, beneficios diferidos
    Eso es veneno electoral.

    B) Desarma un poder enorme
    El sistema actual permite:

    A los bancos … crear dinero

    A los gobiernos… financiarse indirectamente con inflación

    A ambos … postergar costos

    Con encaje 100%:

    todo el costo queda a la vista.

    Pocos actores quieren eso.

    C) La transición es técnicamente compleja

    Tendriamos que:

    Redefinir depósitos

    Reestructurar balances bancarios

    Evitar pánico

    Crear crédito alternativo rápido

    Un error … recesión fuerte.

    D) El mundo no ayuda
    Si somos el único país:

    Podemos perder competitividad

    Se nos va capital financiero

    Suben tasas relativas

    Necesitamos instituciones MUY creíbles.

    2) Modelos alternativos que SÍ funcionaron (parcialmente)
    Ninguno es encaje 100%, pero van en esa dirección.

    Canadá (histórico)
    Sistema bancario muy regulado

    Muy pocos bancos grandes

    Bajo apalancamiento

    Casi sin crisis bancarias

    No es 100%, pero minimiza los vicios del sistema fraccionario.

    * Alemania – Bancos públicos y cooperativos
    Sparkassen (bancos regionales públicos)

    Bancos cooperativos

    Crédito productivo local

    Poca especulación financiera

    El crédito existe, pero no es casino.

    * Japón (postguerra)
    Crédito dirigido

    Bancos subordinados a política industrial

    Mucho ahorro interno

    Crecimiento largo y estable

    Más control, menos burbujas (al menos durante décadas).

    * Chile (post 90s)
    Mercado de capitales fuerte

    Ahorro previsional canalizado a inversión

    Menos dependencia del crédito bancario

    El crédito bancario importa menos que el ahorro invertido.

    * Islandia (post 2008)
    Debate serio sobre banca narrow

    Separación de funciones

    Más regulación y capital

    No llegó a encaje 100%, pero aprendió a los golpes.

    3) Qué modelo sería realista para Uruguay:
    No encaje 100% “puro”, sino esto:

    Modelo híbrido viable
    1 Cuentas a la vista → encaje 100%
    2 Depósitos de inversión → riesgo explícito
    3 Banco de desarrollo fuerte
    4 Mercado de capitales PYME
    5 Regla fiscal estricta

    80% de los beneficios, 30% del costo político.

    • Gracias estimado, por el comentario. Será un proceso por etapas bien definidas y con apoyo de la población, si quieren que no se les siga robando la mitad de lo que ganan, y si nos eligen para el trabajo.

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