Yazaki Uruguay y la “piola que se cortó”

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El caso Yazaki Uruguay y la “piola que se cortó” es otro ejemplo de una empresa de capital extranjero, la autopartista japonesa Yazaki Uruguay con dos plantas y cerca de 1200 empleados, que tras años de conflicto con el sindicato decidió cortar los lazos con el país.

Escondiendo la Mano que tiraba Las Piedras.

Lucha Sindical

Días atrás, el gobierno entrante y sus socios sindicalistas se mostraron atónitos con el cierre y retiro del país de la mencionada empresa, que contaba con plantas en las cuidades de Colonia, con un poco mas de 800 trabajadores y en Las Piedras con cerca de 300 personas.

Sin embargo, para quienes estaban relacionados con la empresa, no les sorprendió para nada. Tras años de conflictos con el sindicato, Yasaki dejó de ver un futuro viable en el país y cortó sus lazos. Como alguien indicó tras tanto tirar de la “piola”, ésta al fin se rompió.

Lejos de asumir responsabilidad, el sindicalismo en la persona de su presidente, reaccionó con insultos y se despachó con una “solución mágica” ante la consulta de uno de los medios presentes. Una industrialización tripartita entre empresarios, gobierno y sindicatos, como no se podía esperar otra cosa. En la práctica, un modelo de capitalismo intervenido donde las empresas alineadas con el poder pueden operar sin oposición y “percar en la pecera”.

Modelo que se asemeja al de la vecina orilla, que los llevaron al 60% de pobreza o más, según como se mida, al que se terminó de imponer por un tal Juan Domingo, al parecer copiado de sus protegidos europeos que huían de los tribunales internacionales, después de perder la segunda guerra mundial.

“Queremos Flan” (Salarios justos o dignos)

Es común escuchar el término justicia asociado a algún concepto económico, como los precios justos, interés justo o incluso salarios también justos o dignos.

Cualquiera de esas variables económicas son asimismo precios, como el valor de los bienes en el mercado, el valor de los bienes presentes respecto de los futuros (interés), y el precio de los servicios de trabajo (salario). Todos tienen que ver con nuestras subjetivas valoraciones en el mercado (nosotros intercambiando derechos de propiedad, los pocos que nos dejan)

A continuación, voy a explicar como se determina los salarios de acuerdo a la teoría económica y en la medida de que no intervenga un agente externo, estado o sindicatos, los mismos son los mejores que podremos conseguir para un determinado estado de la economía.

También dejaré en claro como algunas, sino todas, de las mentadas conquistas sociales como el salario mínimo perjudican a la mayoría de los trabajadores y a las empresas con menos capital (Mipymes y emprendedores).

Mercado de trabajo y la determinación del salario y el empleo.

En términos positivos (descripción científica del fenómeno económico), suponiendo sin interferencia externa, el salario estará determinado por el “acuerdo” entre las partes, oferta y demanda respectiva en el mercado de trabajo.

La demanda, por parte de la empresa, está dada por el Ingreso del Producto Marginal del trabajo a los diferentes salarios. Se busca contratar trabajadores hasta el punto en que su salario paga el ingreso que produce adicionalmente, lo que asegura la maximización del beneficio.

Ese ingreso tiene que ver con la productividad y el precio al que pueda venderse el producto, como lo indica el principio de imputación de Menger, los precios determinan los costos (teoría subjetiva del valor).

La oferta de trabajador es acorde a la maximización de la utilidad que le reportaría la venta de su ocio en el mercado y el consumo de bienes que puede lograr con ese salario.

Equilibrio en el Mercado de Trabajo

En una descripción muy elemental, el salario que surge de ese acuerdo está representado por la intersección de las curvas como muestra la figura.

Mercado de trabajo en desequilibrio

Cabe destacar que los trabajadores tienden a obtener, si no hay distorsiones de “terceros” lo que los demás que compran su producto consideran que vale su labor, ni siquiera lo que el empresario que los contrata quisiera pagarles, ni tampoco lo que el mismo trabajador considera que merece, otra vez oferta y demanda de mercado.

Desequilibrio en el Mercado de Trabajo

Si estas valoraciones subjetivas son alteradas exógenamente, las retribuciones no serán de tendencia al “equilibrio” y la sociedad no distribuirá los recursos escasos a su mejor uso, uso que solo el sistema de precios podrá indicar, además de provocar desequilibrios en el mercado, que en este caso llamamos desempleo, al exceso de oferta.

Mercado de trabajo en desequilibrio
Mercado de trabajo en desequilibrio = desempleo

Precios, que ningún gobierno con sus pretensiones fatalmente arrogantes, ni sindicatos con igualmente arrogante representación del trabajador podrá jamás conocer, ya que corresponde al conocimiento tácito de la coordinación de miles y millones de personas que ni se conocen entre sí, pero que por precios se coordinan.

Lo que el famoso padre de la Economía Adam Smith llamó en su momento “la mano invisible del mercado”, citado a menudo por el presidente argentino, el economista Javier Milei.

Sueldos “injustos” o no dignos

Suelen denostar al capitalismo por sus “injusticias” y se plantean las virtudes de su otro modelo. El problema con estas referencias es que se compara un capitalismo real, que suele estar muy intervenido como pasa en Uruguay, con su sistema ideal.

Lo intelectualmente honesto es comparar los dos sistemas en su ideal, o ambos en los resultados reales. En otra oportunidad me referiré al teorema de la imposibilidad del sistema que tan alegremente nuestros sindicalistas proponen.

Además de los ya conocidos resultados reales, pobreza y miseria como podemos constatar, los países en esos paraísos utópicos los conocemos, y mejor conocemos a todos los que son expulsados de ellos, los vemos en las tiendas, peluquerías y hasta viviendo en las calles malolientes de nuestra capital.

Como docente, al comprar productos en el supermercado en el fondo, los intercambio por mis clases de economía, pero como al dueño no le interesan mis clases de economía, recibe el dinero (bien de intercambio indirecto, por su liquidez) que la universidad me paga de quienes si se “interesan” por mis clases.

Si el mercado es libre los sueldos serán justos, lo que los demás piensan que vale nuestro trabajo, que nos alcance o no dependerá de lo que nos quede para gastar hoy y mañana (ahorro) después que nuestros políticos decidan con que parte de nuestro esfuerzo nos dejan y que parte se quedan ellos (Ingreso personal disponible).

Para muestra…un “botón”

Con un impuesto al trabajo (tenemos amos al parecer) a partir de 7 BPC mensuales, ingreso de 46.033 pesos1, a partir de ese tramo nos sacan el 30%, hay deducciones pero son monedas, (15%BPS+5%Fonasa+10%IRPF) + 22%IVA sobre el líquido correspondiente, sin contar lo que le cobran a nuestro empleador 15%, y sin contar los impuestos recurrentes sobre inmuebles y vehículos, que si bien ya pagamos impuesto al producir el ingreso, al comprar y registrar el bien, también le debemos “alquiler perpetuo”, más impuestos y patentes.

La línea de pobreza, según datos de INE a diciembre de 2024, considera que una persona es pobre en Montevideo si su ingreso líquido es inferior a $20.4952.  ¿A quién se deberá que muchos trabajadores son pobres?

¿Sindicatos para qué?

Friedrich A. Heyek en su libro Sindicatos ¿para qué? Indica que los privilegios sindicales son pagados con la miseria del resto de los trabajadores, incluidos a la postre también a los sindicalizados. Los medios utilizados para buscar elevar los salarios de un sector en particular se basan en privar de oportunidades a otros obreros.

Los privilegios de algunos se sostienen sobre la base de evitar que el resto de los trabajadores, no sindicalizados, puedan obtener esos salarios elevados, así los mantienen explotando al resto.

Salario Mínimo, Conquista Sindical y Teoría Económica.

El salario mínimo, o laudos en nuestro caso, se suele ver como un “piso” a partir del cual nadie puede ganar por debajo del mismo, técnicamente un precio mínimo o de garantía. Desde el punto de vista económico es en realidad una “barrera”, que las personas deben superar para obtener un trabajo.

Quien es menos productivo que lo que exige la barrera, no podrá conseguir trabajo y aspirará a lo sumo a un subsidio de papá estado.

Quienes están muy interesados en este tipo de leyes, además de nuestros orgullosos representantes, más interesados en escalar políticamente que nuestra defensa, son las grandes empresas que se libran de la competencia menos capitalizada al no poderles permitir acordar menores salarios, y por supuesto trabajadores con experiencia, o sindicalizados.

Que les favorece al evitarse que trabajadores jóvenes puedan mostrar sus habilidades iniciando con salarios de “prueba”, pero como ese tipo de acuerdo está prohibido por la ley, esos trabajadores sin experiencia, jóvenes en su mayoría presentarán elevado desempleo involuntario.

Concluyendo

Como dijo el gran economista austríaco Eugen von Böhm-Bawerk, el gobierno (ni los sindicatos) no puede vencer la ley económica, las condiciones de bienestar económico no se pueden decretar, forzar las leyes del mercado sólo puede conducir, en el mejor de los casos, al bienestar de un grupo privilegiado, en detrimento del resto de los trabajadores.

Porque como suele decir el presidente libertario, cuando se otorgan privilegios, alguien los paga. Otra ley económica, como la que inmortalizó el nobel de economía Milton Friedman, “there’s no such thing as a free lunch

A la larga, aumento del desempleo y la pobreza, como nos tienen acostumbrados nuestras autoridades, trabajadores pobres y sus representantes ricos.

Mejores salarios junto a más empleo, solo viene de la mano del incremento de ahorro-inversiones que mejora también la productividad. Los países ricos, como vimos en el artículo de la importancia de la libertad económica, son los que cuentan con mayores índices de libertad económica y tasas de capitalización mas altas, esto es inversión por habitante.

No es ni con más regulación estatal, ni con los sindicatos metidos dentro de las empresas, socavando más la propiedad privada y la voluntad de los individuos, como se logran mejores condiciones de vida, es con un estado mínimo, donde cero es una posibilidad, que respete la vida, la propiedad privada y la libertad de asociación de los habitantes como una sociedad prospera en armonía y como dice Israel Kirzner con justicia distributiva de la mano de las instituciones del capitalismo.

Aquí la conferencia de Prensa del PIT-CNT donde se propone el “nuevo” modelo de planificación económica:

Referencias

Notas al pié

  1. Valores y escalas IRPF Uruguay febrero 2025: https://www.bps.gub.uy/bps/file/22584/2/2025—comunicado-r-2—valores-escalas-irpf-2025.pdf
  2. INE Uruguay-línea de pobreza per cápita a junio de 2024: https://www5.ine.gub.uy/documents/Demograf%C3%ADayEESS/HTML/ECH/Pobreza/2024/Estimacion%20de%20la%20pobreza%20por%20el%20metodo%20del%20ingreso%20primer%20semestre%202024.html#:~:text=Valores%20actualizados%20a%20enero%20de,como%20un%20hogar%20no%20pobre

Bibliografía

Hayek, Friedrich A. Sindicatos ¿Para qué? 2009. Unión Editorial. Madrid

Kirzner, Israel M. Creatividad, Capitalismo y Justicia Retributiva. 2020. Unión Editorial. Madrid

Smith, Adam. La Riqueza de las Naciones. 2020. Editorial Alianza. Madrid

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3 comentarios

  1. Excelente artículo. Vincula la teoría con un caso de la vida real. Cuando agentes externos quieren controlar todo, en los mercados, terminan empobrecimiendo más a los menos favorecidos de la sociedad.

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